El horno está caliente. Y nosotras también, ya sea porque el esquema “preliminares-penetración- mamada y orgasmo masculino (en ocasiones, corrida anexa en la cara de la mujer)” a muchas NO NOS VA1 o porque sentimos que toda la sangre de nuestros cuerpos hierve cada vez que somos conscientes de lo inmersos que estamos en este gran sistema de cloacas, donde toda la mierda que hemos producido entra en juego, y que algunas llaman “capitalismo del desastre” , mientras que otras optan por llamarla “libertad, comodidad, justicia, seguridad…”.
Ya que estamos, y antes de que nos evaporemos para siempre (pues permítanme dudar de la tan esperada “justicia divina”) ¿por qué no aprovechamos el calor (y que las puñeteras becas no nos dan ni para pipas masticadas) y cocinamos algo rico?
Tendremos que preparar un molde, embadurnándolo bien con mantequilla y espolvoreando harina que se quedará pegada a aquélla, y lo dejamos aparte. También necesitaremos un bol tirando a grande. Romperemos 2 huevos2 dentro de él, los batiremos un poco y añadiremos 16 cucharadas grandes de azúcar. ¿Qué pasa? Hay mucha gente cariñosa y dulce por ahí, ¡y para este proyecto la necesitamos! Cuando batamos todo muy bien, cogeremos otro recipiente y echaremos 16 cucharadas grandes de harina y una cucharadita de polvo de hornear (este último fácilmente expropiable en un súper) y mezclamos todo bien. La razón por la que estos dos ingredientes (“lo seco”) se mezclan aparte es bastante obvia: chicos, ¿qué es lo que han sentido cuando supieron que no todas somos iguales ante la ley, cuando les han metido toda la polla sin haber lubricado aún o cuando supieron que el 40% de la comida producida en los Estados Unidos va a la basura sin que nadie la haya ingerido? Me contesto sola: ODIO, mucho odio.
Pero no nos asustemos, que toda la rabia que sentimos es necesaria, pero hay que canalizarla: agregamos “lo seco” a la mezcla de azúcar y huevos, y nos daremos cuenta, a medida que sigamos mezclando todo con fuerza, que se van generando pequeñas explosiones. ¿Qué pensaban? Ni mucho menos será todo de color rosa, sino que tomará un color amarillento. A continuación (y ya hay que darse prisa porque si pasa mucho tiempo las explosiones no se producirán y ya no habrá quien se levante del sillón para hacer nada) agregaremos un poco de aceite y la suficiente leche como para que la pasta no quede ni muy líquida ni muy espesa: “de la virtud es propio el término medio, mientras que propios del vicio son el exceso y el defecto” ya lo dijo Aristóteles compañeras. Sin embargo, cuando pongamos con mucho cuidado nuestra mezcla en el molde y éste a su vez lo metamos en el horno, nos daremos cuenta de que cuanto más se excede con nosotros el mundo, más explotamos y más nos excedemos a su vez con lo que nos rodea, de tal manera que se producirá un juego de fuerzas (que tendremos que controlar para que nuestro bizcocho no quede incomible y nos aporte algo sano); un juego en el que no habrá perdedores ni perdedoras, porque en este caso el enemigo lo habían puesto en nosotras: las egoístas sistémicas que no queríamos compartir nuestro bizcocho de cada día, porque era de nuestra “propiedad”, porque lo “habíamos ganado con el sudor de nuestra frente” (vaya expresión más estúpida, joder), olvidando que el pastel había que cortarlo en más pedazos.
P.D. La esclavitud está “oficialmente prohibida” en el Estado español desde 1837, así que hay que lavar lo que hayamos ensuciado.
SISMO
1 Creo haber escuchado por ahí que el 95% de las personas construidas como mujeres ha fingido o ha pensado en fingir un orgasmo… ¡A contrastar!
2 En este paso es necesaria una aclaración: en cada uno de los huevos que se comercializan hay impreso un código. Pues bien, el primer número indica la forma en que ha sido criada la gallina que lo ha puesto. En el 98% de los casos (en este Estado) será un 3; ¿y esto en qué se traduce?
- La gallina ha sido criada en un espacio equivalente a medio folio DIN A-3.
- A la gallina en cuestión le han cortado el pico porque debido al estrés atacará a las demás.
- Para que mude la pluma y vuelva a poner huevos rapidito, no le dan de comer, ni de beber, ni tiene luz.
-
…y demás cosas perjudiciales para la salud del animalito.
Sismo




